miércoles, 5 de diciembre de 2018

Adaptabilidad y optimismo

En las dos clases, que gestiono tanto en educación física y orientación (Venezuela) en el optimismo es que trato de ser dinámico todo el tiempo, cambiando los circuitos de habilidades deportivas, de explicar con más mesura los ejercicios y demostrarlos de diferentes tiempos, es decir, uno general y el otro por cada estación. Corregir en cada momento y todo esto complementarlo con el apoyo de mi compañero de trabajo, explicando lo que se piensa hacer y hasta donde se desea llegar, en la meta propuesta. Hay, un punto importante, corregir a los alumnos con menos experiencia o habilidad, destacando que pueden realizar el ejercicio. Y deben asumir el reto para lograr la meta.

Al referirme a la clase de orientación, es algo habitual estar en el salón, rígido filas y columnas. Esa es la disposición habitual, tratamos de cambiar esa disposición o lugar de la clase. Es decir, crear un mejor ambiente para que el tiempo y espacio sean cómodos para ellos. Algunas veces trabajo por parejas ellos escogen su lugar en el salón, otras ocasiones se usa el audiovisual, el patio de recreo, un laboratorio que no se este usando, el comedor del colegio que no este ocupado.

En el caso de EF, sabré por el comentario de compañero, todos los días autoevaluamos y coevaluamos nuestra actuación, buscando mejoras en nuestras clases, en la de orientación. Se ha creado un grupo en la plataforma de mensajería, Whatsapp, regentada por una alumna, quien por consenso, se ha encargo de gestionarla. A través de preguntas sencillas al grupo, puedo darme una idea de como  se sintieron en la clase, que debo mejorar y superar.

Siempre los invito a desarrollar sus ideas, a que comuniquen sus inquietudes. Buscar un equilibrio entre sus opiniones, sin desmerecer ninguna

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